01

Delimitar las preguntas del procedimiento.

La pericia puede estudiar capacidades parentales, funcionamiento familiar o circunstancias psicológicas relevantes para las medidas discutidas. El objeto determina quién debe ser evaluado y qué información resulta pertinente.

El informe identifica a las personas efectivamente examinadas. No presenta como hallazgos propios valoraciones sobre una persona que no ha sido evaluada.

02

Necesidades y contexto.

Se revisa la documentación del caso y, cuando corresponde, se realizan entrevistas periciales y otras actuaciones ajustadas al encargo. El análisis considera las necesidades descritas de los menores y el contexto de los cuidados.

Los conflictos entre adultos se diferencian de las cuestiones relativas al funcionamiento parental. La pericia no parte de la posición procesal de una parte como conclusión predeterminada.

03

Un informe para ser contrastado.

La metodología, las fuentes y las conclusiones deben poder identificarse. Si se revisa un informe anterior, las observaciones se refieren a su contenido y fundamento.

La decisión sobre las medidas familiares corresponde al órgano judicial. El servicio no comprende terapia familiar, tratamiento psicológico ni actividad sanitaria.

Una pregunta frecuente.

¿Se puede valorar a alguien que no ha sido entrevistado?

Una revisión documental puede analizar los materiales disponibles, pero debe expresar esa modalidad. No se presenta como una evaluación directa de la persona.